cerrar
Innovadores populares

Ramón Borge: Innovador en el arte de la fabricación de instrumentos de cuerdas

De su padre recibió formación para dedicarse a la carpintería y de su madre heredó el talento por la música. Ambos aspectos, los combinó Ramón Borge para convertirse en talentoso lutier, un oficio al que le ha dedicado, junto a la carpintería, más de tres décadas de su de vida.

“Perdí la cuenta de cuantos cuatros y guitarras he reparado y de cuantas personas he atendido. Al cumplir mi labor siento la satisfacción de rearmar un buen instrumento para la dicha de quien lleva su instrumento de vuelta a casa”, expresa con la satisfacción de saber que aporta su talento a la solución de un problema.

Ramón Antonio Borge Olivet, nació en San Pablo, municipio Colina, pero desde muy temprano sus padres dejaron el campo para venir a la ciudad de Coro.

Como lutier ha elaborado una veintena de cuatros que le han permitido participar en festivales destinados a reconocer la labor de estos maestros de la música y el arte de la fabricación de instrumentos de cuerdas; no en balde, son pocos los mortales que se dedican a este oficio.

Una preocupación por preservar su obra permite asomar una advertencia: “Los jóvenes deben interesarse por este oficio, necesitamos la generación de relevo, somos pocos los que dedicamos tiempo, esfuerzo y talento a este arte”.

Según el DRAE, un lutier, es una persona dedicada a la elaboración de instrumentos de cuerdas. Borge es la muestra perfecta para evidenciar lo que representa dedicarse a este oficio que le ha deparado un sinfín de satisfacciones que va desde la conquista del amor de su vida hasta contagiar con su arte a la familia que ha formado.

Un cuatro bien cuadrado Ramón, está casado con Olga Martínez de Borge, de cuya unión nacieron Arián Alberto, Hernán Josué y Abner, todos músicos. Abner, estuvo durante 5 años en Panamá y regresó a su natal Coro para continuar dedicado a la música.

En su afán por darle un buen regalo a su primer hijo, Borge, con las ganas del papá primerizo se dedicó a construir un cuatro.

“Para aquel entonces desconocía las técnicas para hacer un cuatro, así que me guié por mi simple intuición y ganas, así pude elaborar el instrumento, pero no sabía cómo hacer el dobles y las curvas de la madera y opté por hacerlo cuadrado. Me quedó como producto un cuatrico bien cuadrado”. Ese fue su primer producto, luego vendrían otros, pero ya con el conocimiento adquirido y las técnicas aplicadas para poner en manos de concertistas y aprendices, un instrumento de calidad que hoy por hoy es muy buscado por estos predios de la Venezuela que produce en base al talento de su gente.

Uno de los productos que más impresiona es el cuatro para conciertos, el cual fabrica con material contraenchapado y, según los expertos, le da una sonoridad única que da al traste con quienes consideran que el cedro es el mejor componente para construir un cuatro de calidad.

Fiel compañero

Así como el bajo fue el sempiterno compañero de Oscar De León, el cuatro y la guitarra han sido fieles acompañantes de Ramón Borge. “La música típica venezolana, eso es lo mío”, reconoce con una espléndida sonrisa.

El cuatro, la guitarra, los tambores y las maracas, son instrumentos que han marcado su pauta musical, de esas andanzas recuerda su incursión en varios grupos musicales y el de más reciente data “Manantial y gaita”, conjunto musical que fundó junto a otros músicos.

Este innovador falconiano, acreditado en el renglón “A” del PEII, con credencial nacional como Maestro Pueblo, constructor de instrumentos de cuerda y percusión e instructor de carpintería en el Taller Escuela de Coro.

“Doy gracias a Dios por todo el impulso que me han brindado para seguir adelante, he sentido que soy útil a mi país y eso se lo debo a toda la gente que me ha dado ese empujoncito para llevar mi obra más allá del estado Falcón.

Recopilación y redacción: Raúl Pérez Mencía

Concepto y diseño gráfico: Tulio Valdelamar